Volver a la página índice

El desencuentro con Unamuno

Gabriela Mistral conoció a Unamuno en 1928. Éste era un buen conocedor de la literatura latinoamericana y un buen conversador. Acudía frecuentemente a casa de Gabriela Mistral, hasta que un día tuvieron una discusión a causa de sus opiniones acerca de los indios. Gabriela Mistral se había convertido en indigenista en México al conocer las culturas azteca y maya, y pensaba que los indios tenían mucho que aportar a la cultura occidental. Unamuno, en cambio, creía que para que Latinoamérica avanzara los indios eran un estorbo. Cuando Gabriela le oyó decir esto a quien consideraba un icono de España, su actitud respecto de este país se enfrió, más que nada respecto de Castilla, a la que consideraba retrógrada. Al final sus relaciones en España empeoraron y se marchó a Portugal.