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Audrey Hepburn, la elegancia llevada al cine
jue, 01 dic 2005 18:24:00 +0100

La conocida actriz, que probó suerte en el mundo de la danza y el de la moda, acabó protagonizando películas tan conocidas como Vacaciones en Roma, Sabrina, Historia de una monja, My Fair Lady, Como robar un millón y... y Robin y Marian.

Audrey Hepburn nació el 4 de mayo de 1929 en Bruselas, en el seno de una familia de clase alta; su madre era una aristócrata de origen holandés y su padre un banquero británico. La actriz fue bautizada con el nombre de Edda Kathleen Van Heemstra Hepburn-Ruston.

Tras el divorcio de sus padres, Audrey permaneció con su madre y se fue a Inglaterra. En Londres asistió a colegios privados y a clases de danza, gracias a su físico tuvo la oportunidad de introducirse en el mundo de la moda. El siguiente paso fue intentar la entrada en la industria cinematográfica, y lo consiguió en los años 40, tras la oferta de un productor holandés para trabajar en Nederlands in 7 lessen (1948).

Los papeles de figurante fueron incrementando con el paso de los años, participando en películas como Oro en barras (1951). Decidida a hacerse un hueco en el mundo del cine, Audrey se marchó a Hollywood para probar suerte y consiguió su primer papel americano en Vacaciones en Roma (1953), una comedia romántica coprotagonizada por Gregory Peck. El film fue todo un éxito y fue premiada con el Oscar a la mejor actriz.

En los años 50, su elegancia y apariencia distinguida fueron muy bien aprovechadas en películas de corte romántico como Sabrina (1954), Una cara con ángel (1956) o Ariane (1957). Otros films de los 50 fueron Guerra y Paz (1956), Mansiones Verdes (1958), Historia de una monja (1959), Guerra y Paz (1956) y en Encuentro en París (1964). Por sus actuaciones en Sabrina e Historia de una monja, Audrey volvió a ser nominada al premio Oscar.

En los años 60 la actriz no participó en muchas películas pero casi todos los proyectos que iniciaba eran verdaderamente interesantes. Títulos como Los que no perdonan (1960), Desayuno con diamantes (1961), por el que volvió a ser nominada al Oscar, Charada (1963), My Fair Lady (1964), Como robar un millón y... (1966), Dos en la carretera (1967) o Sola en la oscuridad (1967) -última nominación- mostraban el éxito que seguía manteniendo entre la audiencia.

En 1969 Audrey Hepburn se retiró del cine para ocuparse de sus dos pequeños hijos durante unos años, regresando en 1976 con Robin y Marian (1976), film dirigido por Richard Lester y coprotagonizado por Sean Connery. Su último trabajo fue Always (1989).

En los años 80 y 90 la principal tarea de Audrey fue la humanitaria, ayudando a los niños pobres como embajadora especial de Unicef, tarea recompensada con un premio póstumo especial Jean Hersholt. La actriz falleció debido a un cáncer de colon en Suiza el 20 de enero de 1993. Tenía solamente 63 años.