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El lenguaje del cine (I)
jue, 23 sep 2004 18:22:00 +0200

El cine al igual que otras muchas formas de expresión tiene su propio lenguaje, el lenguaje cinematográfico. El cine sigue avanzando como todo lenguaje, pues el algo vivo, dinámico, fruto de la vida cotidiana y de los acontecimientos tecnológicos. Con el paso de los años, el lenguaje audiovisual ha adquirido unos conceptos básicos y convencionales que actualmente se emplean en el cine, a pesar de las fronteras de países y diferencias culturales.

Durante la larga trayectoria del cine, cineastas como Griffith, Eisenstein u Orson Welles han aportado su granito de arena al lenguaje cinematográfico con sus nuevas ideas y diferentes formas de expresión.

En sus comienzos, el cine se parecía tanto al teatro o a lo que se veía en la calle que no era difícil entenderlo. Pero tal y como contaba el gran cineasta Luis Buñuel, a principios del siglo XX, en su pueblo, un hombre con una vara contaba a los espectadores todo lo que aparecía en la pantalla de cine y narraba con sus palabras lo que allí sucedía. Eran los inicios del lenguaje cinematográfico, al que un muy numeroso público no estaba acostumbrado a él, y no era capaz de entender. Con el paso de los años, los espectadores fueron entendiendo la gramática del lenguaje de imágenes y sonidos. Al igual que el resto de los lenguajes, también el cinematográfico, requirió de un tiempo de consolidación y, por lo tanto, de aprendizaje, mientras tanto, se fue enriqueciendo con nuevas formas de expresión.

Términos genéricos

En el cine actual la acción de seleccionar la parte de realidad que refleja la cámara recibe el nombre de encuadrar. Según la situación en que se coloque la cámara, la distancia o el ángulo de mira, la selección realizada, es decir, el encuadre, puede variar sustancialmente la visión de la realidad.

Una película se compone de fotogramas (cada fotografía encuadrada)y cada segundo pasan 24 fotogramas por la pantalla, es decir, la velocidad normal de una película es de 24 fotogramas o imágenes por segundo. Sin embargo, la unidad básica y más expresiva del lenguaje audiovisual es el plano, que se compone de muchos fotogramas. Cualquier narración y/o exposición audiovisual se basa en la sucesión y concatenación de planos.

Cuando los pioneros cinematográficos empezaron a tomar consciencia de las variaciones que surgían con los cambios de punto de vista de la cámara, decidieron crear una tipología del tamaño de los planos. Esta tipología se estableció tomando como referencia básica la figura humana.

El tipo de plano determina, por lo general, su duración, ya que es necesario dejarle al espectador tiempo suficiente para percibir el contenido del plano. Por ejemplo, Un Gran Plano General (muy amplio) debe durar más tiempo que un Plano Detalle (muy cercano al objeto). El uso de unos determinados planos, normalmente, viene determinado por la comodidad de la recepción y por la claridad de la narración. Pero, muy a menudo, se emplean para conseguir determinados efectos o comunicar determinados valores.