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Lauren Bacall, la dama del cine negro
vie, 28 ene 2011 17:30:00 +0100

La elegancia que trasmitía a través de la gran pantalla convirtió a Lauren Bacall en el referente femenino del cine negro de mediados del siglo pasado. Su belleza, su voz grave y esos cautivadores ojos (por los que se ganó el sobrenombre "la mirada") encandilaron al publico. La frase "Si me necesitas, silba" que pronunció en la película To have and have not se ha convertido en una de las citas inmortales de la historia del cine.

Betty Joan Perske, que es así como se llama en realidad, nació en Nueva York el 16 de septiembre de 1924. Aprendió danza de niña y a los 15 años ingresó en la American Academy of Dramatic Arts. Para costearse sus estudios de interpretación trabajó como acomodadora en un cine y, esporádicamente, como modelo. Así, a los 17 años apareció en la portada de la prestigiosa revista de moda Harper's Bazar. La mujer del director y productor Howard Hawks vio aquellas fotos y aconsejó a su marido que le hiciera una prueba para su siguiente película. El cineasta así lo hizo y, le gustó tanto que, acabo por ofrecerle un contrato de siete años. A raíz de aquello, la joven Betty adoptó como nombre artístico el nombre de soltera de su madre.

Corría el año 1944 cuando Lauren Bacall trabajó por primera vez a las órdenes de Hawks interpretando el papel protagonista en To have and have not junto a Humphrey Bogart. Entre ellos surgió el amor fuera de cámaras y se casaron sólo un año más tarde. La diferencia de edad, Bogart era 20 años mayor que su esposa, no fue impedimento para que formasen uno de los matrimonios más estables de la época. Así, y después del éxito de su primera película, ambos compartieron cartel en algunos clásicos del cine negro: The Big Sep (1946), Dark Pasaje (1947) y Key Largo (1948).

La década de los 50 fue la más exitosa de toda su carrera. Fueron años repletos de proyectos en los que además de sus habituales papeles, supo amoldarse a otros géneros e intervino en comedias como How to Marry a Millionaire (1953), donde coincidió con Marilyn Monroe, o Designing Woman (1957) y dramas tan recordados como Written on the Wind (1956). Woman's World (1954) y The Cobweb (1955), de los directores Jean Negulesco y Vicente Minelli, respectivamente, fueron otras producciones en las que también participó.

En 1957 Humphrey Bogart falleció debido al cáncer que padecía. Tras la perdida de su marido, Lauren Bacall dejó a un lado la gran pantalla durante años y se dedicó principalmente a interpretar obras de Broadway. Goodbye, Charley en 1959, Cactus Flower en 1965, Applause en 1970 y Woman of the Year en 1981 fueron algunas de las producciones en las que participó. Su etapa teatral fue muy provechosa y reconocida, ya que ganó sendos premios Tony (los Oscar del teatro) por sus interpretaciones de las dos últimas.

Estuvo casi ocho años sin rodar y aunque regresó, comenzó a espaciar sus interpretaciones. De hecho, las dos siguientes décadas sólo se la pudo ver en un puñado de producciones. En gran parte de ellas compartió cartel con grandes estrellas del celuloide. Trabajó con Henry Fonda, Tony Curtis y Natalie Wood, en Sex and the Single Girl (1964); con Paul Newman y Janet Leigh en Harper (1966) y con con Ingrid Bergman, Albert Finney y Sean Connery en Murder on the Orient Express (1974). Es igualmente memorable su participación en la última película que rodó el también mítico actor John Wayne, The Shootist en 1976. Tiempo más tarde intervino en The Fan (1981) protagonizada por James Garner y ya en los noventa se la pudo ver en Misery, basada en un relato de terror del novelista Stephen King y Pret-a-porter de Robert Altman, donde se da una visión crítica del mundo de la moda.

En 1997 recibió su primera (y, hasta el momento, única) nominación a los Oscar; optaba al premio de mejor actriz secundaria por su papel en la película The Mirror Has Two Faces, dirigida y protagonizada por Barbra Streisand. Aunque por este trabajo ya había ganado un Globo de Oro, no pudo hacerse con el galardón en aquella ocasión.

En 1999 fue elegida como una de las 25 estrellas femeninas más significativas del cine por la entidad American Film Institute. Desde entonces ha seguido sumando títulos a su dilatada trayectoria. En 2003 trabajó junto a Nicole Kidman en Dogville y con Claire Forlani The Limit y en 2004 volvió a coincidir con Kidman en Birth. En abril del 2006, realizó un cameo en un capitulo de The Sopranos.

En 2009 la Academia de Cine estadounidense volvió a acordarse de ella para concederle el premio que durante tantos años la había estado evitando. Así, en 2009 le otorgaron un Oscar honorífico, en pos de su contribución al cine en toda su carrera. De todos modos, cabe destacar que la trayectoria artística de Lauren Bacall aún no ha finalizado y no parece que tenga en mente retirarse.

(Fotos: IMDb)