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James Cagney, el gánster por excelencia de la gran pantalla
vie, 09 jul 2010 16:36:00 +0200

Resulta imposible imaginar las películas de gánsteres de los años 30 y la productividad de la Warner Bros en esa década sin James Cagney. Aunque destacó por sus papeles de duro, su versatilidad hizo que no se le resistiera ningún género, desde comedias hasta dramas, pasando por películas del Oeste e incluso adaptaciones de obras de Shakespeare. Nominado tres veces al Oscar al mejor actor, logró alzarse con la preciada estatuilla gracias a su interpretación en el musical Yanqui Dandy (1942) de Michael Curtiz.

James Francis Cagney Jr. nació el 17 de julio de 1899 en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos), en el seno de una humilde familia de inmigrantes. Tras la muerte de su padre en 1918, tuvo que desempeñar toda clase de oficios para ayudar económicamente a su familia y poder costearse sus estudios de arte. Realizó su primera incursión en el mundo del vodevil interpretando a un personaje femenino.

Tras estrenarse a mediados de los años 20 en Broadway, interviniendo principalmente en comedias musicales, firmó un contrato con la Warner BROS. Hizo su debut cinematográfico con la película Sinner's Holiday (John G. Adolfi, 1930), pero su primer papel importante fue el de Tom Powers en la genial El enemigo público (1931), de William A. Wellman. Cruenta, dura y violenta, la interpretación de Cagney fue memorable, y, gracias a ella, comenzó a forjar su acerada imagen de gánster que acentuaría a lo largo de los años.

Un actor muy versátil

Pero sus registros interpretativos iban más allá del estereotipo de mafioso. Merced a su versatilidad, protagonizó musicales como Desfile de candilejas (Lloyd Bacon, 1933) o divertidas comedias como El guapo (Roy del Ruth, 1933) o Ha entrado un fotógrafo (Lloyd Bacon, 1933).

Se convirtió en una de las máximas estrellas del cine de la década de los 30 gracias a títulos como Contra el imperio del crimen (William Keighley, 1935), una curiosa adaptación de El sueño de una noche de verano de Shakespeare (William Dieterle y Max Reinhardt, 1935), Águilas heroicas (Howard Hawks, 1935), junto a Pat O'Brien, con quien volvería a coincidir en numerosas películas, o Ángeles con caras sucias(Michael Curtiz, 1938). Su interpretación en ese último filme, en el que también aparecía Humphrey Bogart le reportó su primera nominación al Oscar al mejor actor. Finalmente, la estatuilla fue a parar a las manos de Spencer Tracy por Forja de hombres, de Norman Taurog. La década proseguiría con títulos como El chico de Oklahoma (Lloyd Bacon, 1939) o la espléndida Los violentos años veinte (Raoul Walsh, 1939).

Oscar al mejor actor

Durante los años 40 continuó por la senda del éxito protagonizando Ciudad de conquista (Anatole Litvak, 1940), Torrid Zone (William Keighley, 1940) o el musical de Michael Curtiz Yanqui Dandy (1942), película por la que Cagney conseguiría el Oscar al mejor actor.

Poco después, abandonó la Warner Bros. para fundar su propia productora, Cagney Productions, que terminaría siendo un fracaso. Tras volver a su antiguo estudio, participó, junto a Virginia Mayo y Edmond O'Brien, en la genial Al rojo vivo (Raoul Walsh, 1949), donde dio vida a un gánster tremendamente violento.

En la década de los 50 volvió a trabajar en algunas grandes películas como Un león en las calles (Raoul Walsh, 1953), Escala en Hawai (John Ford y Mervyn Leroy, 1955), Ámame o déjame (Charles Vidor, 1955), por la que volvió a estar nominado al Oscar, aunque finalmente se lo llevó Ernest Borgnine, o El hombre de las mil caras (Joseph Pevney, 1957). Ese mismo año, se puso detrás de las cámaras para dirigir el filme titulado Short cut to hell.

Retiro de 20 años

Tras participar en la espléndida Uno, dos, tres (1961), de Billy Wilder, se alejó del cine durante 20 años, y sólo su amigo Milos Forman logró sacarle de su retiro para participar en Ragtime (1981), donde volvería a compartir pantalla con su inseparable Pat O'Brien muchos años después. Ya entonces estaba muy enfermo. Tres años después nos dejó su última interpretación en la serie televisiva Terrible Joe Moran.

James Cagney falleció el 30 de marzo de 1986 en Nueva York dejando viuda a su esposa Frances Vernon, con la que había contraído matrimonio en 1922. Tenía 86 años.

(Fotos: IMDb)