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Vittorio De Sica, el cineasta que lideró el neorrealismo italiano
vie, 14 mar 2008 18:29:00 +0100

Vittorio De Sica exploró en su cine la triste realidad social de la desolada Italia de la posguerra, y su compromiso por mostrar el dolor y las tragedias sociales no le proporcionó grandes fortunas. Pero dejó una huella imborrable en la historia del cine con películas como El limpiabotas, Ladrón de bicicletas y Milagro en Milán, escritas en colaboración con Cesare Zavattini.

Vittorio De Sica nació el 7 de julio de 1901 en Sora, en la provincia de Frosinone, en la región de Lazio (Italia), en el seno de una familia de la pequeña burguesía, pero pasó su infancia en Nápoles, donde siendo muy joven comenzó a interpretar algunos papeles.

Sus inicios en el cine

Debutó en el cine en 1918, con un papel secundario en El proceso Clemenceau, de Alfredo de Antoni, aunque el reconocimiento del público le llegaría con filmes como ¡Que sinvergüenzas son los hombres! (1932), Darò un milione (1935), Il signor Max (1937) y Grandes almacenes (1939), dirigidos por Mario Camerini.

Su primera película como director fue Rosas escarlatas (1939), una adaptación de un texto teatral de gran éxito.

Sus mayores logros

Tras rodar algunas agradables comedias, cambió radicalmente de género en Los niños nos miran (1943), que anunciaba la legendaria época del neorrealismo y marcaba el inicio de la extraordinaria colaboración con Cesare Zavattini. Pertenecen a dicha época películas como El limpiabotas (1946) y Ladrón de bicicletas (1949), filmes con los que De Sica consiguió sendos premios Oscar.

Para el rodaje de La puerta del cielo (1944), Vittorio De Sica empleó como extras a cerca de 300 amenazados por el fascismo. Para evitar su captura y deportación, De Sica prolongó cuanto pudo la filmación, permitiendo así que pudieran eludir el cerco fascista hasta que los aliados liberaron Roma en junio de 1944.

Milagro en Milán (1951) y Umberto D. (1952) no hicieron sino consagrar la maestría de De Sica.

Proyectos más comerciales

Luego acabó dirigiendo películas puramente comerciales o caracterizadas por un intimismo esquemático, y sólo en contadas ocasiones consiguió mostrar el talento de antaño. En esa época sobresalen filmes como El oro de Nápoles (1954), Dos mujeres (1960) y, sobre todo, Ayer, hoy y mañana (1963) y El jardín de los Finzi Contini (1971), dos películas con las que De Sica logró otros dos Oscar. El viaje (1974) fue su último trabajo.

Como actor, destacan en su carrera el famoso díptico de Luigi Comencini, compuesto por Pan, amor y fantasía y Pan, amor y celos, y la inolvidable El general de la Rovere, dirigida por Roberto Rossellini en 1959.

Vittorio De Sica fallecía el 13 de noviembre de 1974 en Neuilly-sur-Seine (Francia) tras una intervención quirúrgica. Era padre de dos hijos, Manuel y Christian.

(Fotos 1, 3 y 5: www.italica.rai.it; foto 2: www.pimpamfilms.com; foto 4: http://i141.photobucket.com)