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Antoni Ribas, el director que dio voz a los perdedores
jue, 11 oct 2007 18:28:00 +0200

La vida profesional del recientemente fallecido Antoni Ribas estuvo siempre marcada por el cine reivindicativo de los perdedores de la Guerra Civil española que pudieron expresar sus ideas con la transición democrática tras la muerte de Franco. Así lo reflejan trabajos como La ciutat cremada (La ciudad quemada) o Terra de canons (Tierra de cañones). Incorfomista y crítico a más no poder, la muerte le sorprendió mientras preparaba una película autobiográfica sobre su experiencia de diez meses acampado en la plaza Sant Jaume reclamando fondos a la Generalitat para poder rodar una de sus películas, en 1993.

Ribas nacío en Barcelona en 1935. Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona y en Ciencias Económicas por la Universidad de Madrid, alcanzó su mayor logro como cineasta con la película La ciutat cremada (La ciudad quemada), en 1976, un fresco sobre la sociedad catalana de principios del siglo XX con el telón de fondo de la Semana Trágica de Barcelona, con el que obtuvo el primer premio del Festival de Cine Ibérico y Latinoamericano de Biarritz.

Tras ese éxito, Ribas se embarcó en la monumental Victòria, una película de ocho horas de duración -que se convirtió en una trilogía para su pase en los cines- sobre los momentos más significativos de la historia de Cataluña, que no tuvo la aceptación del anterior trabajo y que además le causó importantes problemas económicos.

Ribas comenzó en 1993 el difícil rodaje de Terra de canons (Tierra de cañones), un filme sobre una familia española durante la Guerra Civil, que incluso llevó al cineasta a protagonizar una sentada de diez meses en la Plaza Sant Jaume para pedir una subvención al Gobierno catalán, que no se la concedió.

A pesar de ello, pudo continuar la película cinco años después, tras obtener más de 350.000 firmas de apoyo y recibir ayuda de alrededor de trescientos productores, entre ellos algunos diputados y antiguos consellers de la Generalitat, como Josep Gomis, para tirar adelante con una obra que contó con la producción del actor Anthony Quinn.

Sus comienzos

El cineasta catalán inició su carrera artística en 1964 como autor de las obras de teatro El vacío y Jaque al rey y a la reina, si bien sus inicios en el mundo del cine se remontan a 1958, cuando trabajó como ayudante de dirección de Luis Lucía, Rafael Gil o Luis García Berlanga, concretamente en la película Plácido.

Su primer largometraje fue Las salvajes en Puente San Gil (1967), al que seguiría Palabras de amor (1968), protagonizada por el cantante Joan Manuel Serrat y con guión escrito en colaboración con Terenci Moix.

Ya en la década de los 90, aparte de Terra de canons (Tierra de cañones), Ribas estrenó Dalí, sobre el pintor catalán, a quien dio vida Lorenzo Quinn, el hijo de Anthony Quinn.

Sus últimos proyectos

En 2002 el director catalán realizó Centenari, basado en la corrupción que gira en torno a un jugador de fútbol que promueve nuevas elecciones en el seno de su club. Este mismo año se ha estrenado su último trabajo, Gàbies d'or (Jaulas de oro), un filme que denuncia el maltrato a los animales.

Su corazón se detuvo la madrugada del pasado 3 de octubre, a los 71 años de edad. Estaba trabajando en una película autobiográfica sobre la acampada que realizó durante diez meses en la plaza Sant Jaume para reclamar fondos a la Generalitat para llevar a cabo una de sus películas, en 1993.

El Ministerio de Cultura francés, en reconocimiento a su extensa carrera profesional, le había otorgado la Orden de las Artes y las Letras.

(Foto 1: EFE / Fotos 2, 3, 4 y 5: http://www.nuestrocine.com)