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Arcade Fire, ¿el primer gran grupo del siglo XXI?
vie, 04 feb 2011 17:30:00 +0100

Violonchelos, violines, mandolinas, ukeleles, acordeones, xilófonos... La variedad instrumental con la que la banda canadiense Arcade Fire genera su inconfundible sonido no tiene límite. La peculiaridad de su estilo, a medio camino entre el indie y el art rock, es para muchos de lo mejor que nos ha dejado hasta ahora el panorama musical del nuevo milenio. Su diversidad instrumental, sonido singular y espectaculares directos han cautivado a millones de aficionados al lo largo y ancho del planeta. Es probablemente la banda independiente más exitosa del panorama actual y su proyección parece imparable; de hecho, pese a contar tan solo con tres discos de estudio publicados, ya hay quien se pregunta si podríamos estar ante la primera gran banda del siglo.

Arcade Fire surgió en Montréal (Canadá) en el año 2002, de la mano del matrimonio formado por Win Butler y Régine Chassagne, aunque la actual formación se completó entre finales de 2003 y principios de 2004. En la actualidad, la nutrida banda está compuesta por Win Butler, Régine Chassagne, Richard Reed Parry, William Butler (hermano de Win), Tim Kingsbury, Sarah Neufeld y Jeremy Gara.

Fundamentando su sonido en una amplia variedad instrumental que va desde los ukeleles, xilófonos, violonchelos, pianos, mandolinas, xilófonos y hasta la zanfona, la banda no tardó demasiado en hacerse un hueco en la industria. En 2003, Arcade Fire tuvo la primera ocasión de lanzar su propuesta indie experimental al mundo, con la publicación de un EP (Arcade Fire), que vendía en sus primeros conciertos.

Funeral, una exitosa ópera prima

El gran aterrizaje de la banda llegó en 2004, con la publicación de su primer disco de estudio: Funeral. Compuesta por diez canciones, la ópera prima de la banda fue recibida con estruendosos halagos por parte del público y la crítica de todo el mundo. Con un sonido frío y melancólico, y una temática que reflexionaba sobre la vida y la muerte, el disco fue un éxito rotundo. Para noviembre de 2005, el trabajo había vendido más de medio millón de copias en todo el mundo; todo un hito tratándose de un grupo que apenas contaba con publicidad en los medios. La banda canadiense logró varios premios de reconocimiento internacional e incluso obtuvo una nominación a los Grammy 2005, gracias a Funeral.

En 2007, y tras el impacto mundial que supuso su debut discográfico, el grupo canadiense publicó su segundo disco: Neon Bible. Producido por la propia banda y compuesto por once canciones, el disco supuso un nuevo paso adelante en el sonido del grupo. Al igual que en el disco anterior, la variedad instrumental fue una de las máximas que siguieron en la grabación del álbum, que fue realizada en su mayor parte en una iglesia que el grupo había comprado y renovado, lo que otorgó al disco un sonido mucho más acústico.

Pese a que Funeral dejó el listón muy alto, con Neon Bible Arcade Fire estuvo a la altura de la enormes expectativas surgidas en torno a la banda. La crítica acogió con fervor este segundo trabajo de estudio y la banda canadiense se consolidó como una de las apuestas más importantes del panorama musical mundial.

En 2010 vio la luz el tercer, y hasta el momento, último disco de Arcade Fire: The Suburbs. En su primera semana en el mercado, el álbum se coló en el número uno de las listas de discos más vendidos de Estados Unidos y Reino Unido. Además de contar con el respaldo del público, la crítica y la industria también acogieron con fervor este último trabajo de los canadienses, que obtuvo dos nominaciones a los los Premios Grammy, en las categorías de Mejor Álbum Alternativo y Mejor Álbum del Año.

Con The Suburbs, Arcade Fire tocó el cielo. Se convirtió, definitivamente, en un fenómeno de masas y en uno de los grupos de rock más importantes del panorama actual. Sólo el tiempo determinará si estamos, como afirman algunas voces, ante la primera gran banda del siglo XXI.

(Fotos: Wikipedia)