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Alan Parsons (Project), música conceptual por los cuatro costados
vie, 29 ago 2008 18:29:00 +0200

La historia del Alan Parsons está marcada por el sonido, tanto en su faceta como ingeniero como en la de creador. Nació el 20 de diciembre de 1949 en Londres, desde muy temprano se inclinó por la música decantándose por su faceta técnica y sobresaliendo como ingeniero de sonido en la discográfica EMI. Con apenas 20 años, Parsons formó parte del equipo de ingenieros de sonido que dieron forma y fama a los estudios Abbey Road.

La aparición del disco Sgt. Pepper's de The Beatles fue lo que empujó a que Alan Parsons tomará la decisión de pasarse a los controles de los estudios de grabación, puesto que estaba ávido de conocer los secretos que se escondían tras un álbum. Muy pronto dio indicios de su talento en los controles, y así participó en el disco Abbey Road (The Beatles) como ayudante de ingeniero de sonido.

Desde entonces su carrera como ingeniero y productor de discos ha sido más que notable, interviniendo en la grabación de trabajos como Dark Side of the Moon de Pink Floyd con el que obtuvo un Grammy, o Wild Life y Red Rose Speedway de Paul McCartney & Wings, entre otros muchos.

Será en 1975 cuando junto a otro gran técnico de estudio, además de compositor y cantante, Eric Woolfson, a los que se sumaría posteriormente Andrew Powell, en tareas de orquestador y arreglista, se decidan a fundar The Alan Parsons Project, debutando en 1976 con el disco Tales of Mystery and Imagination, una colección de temas inspirados en relatos de Edgar Allan Poe.

Tras el exitoso debut, el grupo retornó con otro disco conceptual, I Robot (1977), que tiene como base una novela de ciencia-ficción de Isaac Asimov. En él Parsons y Woolfson desplegaron toda su imaginación y todos sus inventos sonoros para realizar un disco que se consideró muy avanzado en aquella época, en el que los arreglos instrumentales son de un lujo sin igual. El disco enseñó el camino a seguir, en cuanto a investigación musical se refiere, a músicos como Jean Michel Jarre o Mike Oldfield.

En 1978 apareció Pyramid, un álbum que ahonda en narraciones de leyendas y misterio, si bien en esta ocasión se hacía ostensible la influencia de los Beatles. Eve, en 1979, recreaba el universo femenino, mientras The Turn of a Friendly Card (1980) abordaba el tema de los casinos y los juegos de cartas.

El éxito de Eye in the Sky

Pero sería en 1982 el año de su consagración definitiva. En ese año aparece Eye in the Sky, álbum que contenía el comercial single homónimo cantado por el propio Woolfson. El single mostraba la definitiva decantación por el pop orquestal de Alan Parsons Project, lo que se tradujo en un enorme éxito de ventas.

Posteriormente vendrían Ammonia Avenue (1984), Vulture Culture (1985), Stereotomy (1986) y Gaudi (1987), discos todos ellos que, sin alcanzar las cifras de venta de Eye in the Sky, tuvieron una buena acogida por parte de sus seguidores gracias a una sugestiva disposición de texturas musicales que han llevado al reconocimiento de su obra como una de las más interesantes del rock sinfónico británico.

Sus álbumes de concepto de gran calidad triunfaron en los 70 y hasta mediados los 80, considerándose algunos de ellos como de culto por su originalidad y belleza. No obstante, la colaboración entre Parsons y Woolfson finalizó tras la realización del disco Freudiana, sobre el psiquiatra Sigmund Freud.

Así las cosas, Eric Woolfson abandonó el grupo para dedicarse a componer para musicales de teatro, mientras que Alan Parsons ha seguido grabando discos de rock sinfónico durante todo este tiempo bajo el nombre de The Alan Parsons Band. Ejemplo de ello son: Try Anything Once (1994), On Air (1996), The Time Machine (1999), que tiene como eje la obra literaria del mismo título de H.G. Wells, o el más reciente A Valid Path (2004).

(Fotos: www.the-alan-parsons-project.com)