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Los procesos de integración pueden fallar: el ejemplo del COMECON

Tras la Segunda Guerra Mundial, la URSS y sus Estados satélites establecieron un espacio comercial común, llamado COMECON, con objetivos parecidas a los del Mercado Común Europeo y otras instituciones similares. Sin embargo, el derrumbamiento de los regímenes socialistas a principios de la década de los noventa dio al traste con el experimento. Constituye un ejemplo de cómo los proyectos de integración pueden fracasar si no cuentan con un respaldo sólido.