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La primitiva basílica de San Pedro

Sobre un coemeterium se levantó en Roma la primera basílica de San Pedro, donde se guardaban los restos del apóstol fundador de la iglesia. El simbolismo de la edificación hizo que en este caso se superaran las dimensiones y la riqueza ornamental de las edificaciones religiosas de la época. La tumba de San Pedro estaba ya señalada por un baldaquino de columnas retorcidas y pámpanos, que serviría como inspiración a Bernini para realizar el gran baldaquino de la grandiosa basílica construida sobre la primera en el siglo XVI.