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De Bramante a Miguel Angel

Bramante fue el primer arquitecto que trabajó en la basílica de San Pedro por encargo del Papa Julio II. Diseñó dos naves perpendiculares y de brazos iguales, con una gran cúpula en el centro, cuatro entradas y diversas torres y torrecillas. Al morir Bramante, Rafael ocupó su lugar siguiendo los diseños originales. Pero, en 1546, Paulo II encomendó la continuación de la basílica a Miguel Ángel, que modificó el proyecto de Bramante. El genial artista dejó una sola entrada, eliminó torres y torrecillas, y preparó la estructura para la construcción de su famosa cúpula.