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Objetivos del dadaismo

El movimiento Dadá y posteriormente los surrealistas se marcaron un objetivo: liberar la obra de arte de la intervención de la razón. Para conseguirlo emplearon sistemas y técnicas basadas en el azar. Aparecen así las primeras formas de automatismo, como la calcomanía (verter pintura sobre un papel y presionarlo con otro), la oscilación (agujerear un recipiente con pintura y moverlo aleatoriamente) o el frottage (situar un papel sobre una superficie rugosa y frotarlo con un lápiz).